Abogado inmobiliario en Santiago: qué casos lleva
Un abogado inmobiliario revisa compraventas y promesas, hace el estudio de títulos, redacta y termina contratos de arriendo, tramita regularizaciones, y resuelve servidumbres, problemas de copropiedad y conflictos con la constructora por vicios de la vivienda.
¿Dónde se ven estos asuntos en Santiago?
Las inscripciones se hacen en el Conservador de Bienes Raíces que corresponde a la comuna del inmueble —la Región Metropolitana tiene varios, no solo el de Santiago—, y los juicios civiles ante los Juzgados Civiles de Santiago o San Miguel. El estudio de títulos revisa al menos los últimos diez años de dominio: es el paso que evita comprar un problema, y también el que más se salta la gente por apuro o por suponer que el banco ya lo hizo.
Cuándo conviene consultar de inmediato
- Vas a comprar una propiedad: el estudio de títulos se hace ANTES de firmar la promesa, no después.
- Firmaste una promesa y la otra parte no cumple: hay plazos y acciones específicas según lo que diga el contrato.
- Tu arrendatario no paga o no quiere salir: el procedimiento de terminación tiene su propia vía y no admite atajos.
- La vivienda nueva tiene fallas: las acciones contra la constructora tienen plazos según el tipo de defecto.
El derecho inmobiliario en Chile cubre la compraventa de propiedades, el estudio de títulos, los contratos de arriendo y su terminación, la regularización de inmuebles, las servidumbres y los conflictos de copropiedad.
El estudio de títulos revisa al menos los últimos diez años de dominio para verificar que el vendedor es dueño legítimo y que no existen hipotecas, embargos ni prohibiciones inscritas: es la diligencia que evita comprar un problema. En arriendos, la Ley 18.101 y sus modificaciones regulan el juicio de terminación por no pago, con un procedimiento concentrado y el lanzamiento ejecutado por la fuerza pública una vez dictada la sentencia.
Los gastos de una compraventa incluyen notaría, inscripción en el Conservador de Bienes Raíces y, si hay crédito hipotecario, el impuesto de timbres y estampillas.